lunes, 11 de mayo de 2009

DESCONFIANZA


Así como el amor o el odio, la desconfianza es una característica inata del ser humano; o al menos lo es de los adultos; no sé si tanto de los niños.

Cuando uno empieza a transitar con mayor responsabilidad por la vida, comienza a desconfiar de las cosas, de las personas, de las situaciones..

Entonces ahora resulta que tenés una gripe y crees que estás en peligro de muerte; o si te sube un poco la fiebre ya dudas de si tenés o no tenés dengue.

Como dice Hilda, escuchás un político hablar y le tenés desconfianza...
Y esto data de años...hay un refrán antiquísimo que decía "cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía..."

Desconfiamos de los números del Indec, de porque ahora todos hablamos de la trata de personas, de cuánto tardarán los genocidas en salir de la cárcer.

Desconfiamos de los orígenes de los fondos que usan los partidos políticos para hacer sus campañas, de los medios de prensa, de los periodistas, ni qué decir de los jueces; desconfiamos de todo, si hasta pareciera que Peter Pan desnfiaba de su propia sombra.

Por eso vale la pena preguntarse si tanta desconfianza nos hace bien a la psiquis o sólo contribuye a aumentar la paranoia en la que vivimos a diario.

Pero saben qué? En Nadie Sale Vivo de Aquí no somos los primeros en preguntarnos esto, antes ya lo hicieron muchos, como por ejemplo Pappo´s Blues, cuando de la mano del Carpo editaron Hombre Suburbano, allá por 1970.

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