lunes, 9 de agosto de 2010

Imparables el feminicidio y la violencia contra las mujeres en Latinoamérica

La violencia contra las mujeres en la región latinoamericana es imparable. Las cifras, por miles, siguen manifestando un dato tras el cual el dolor, la mutilación, el asesinato, la ofensa y el conflicto de pareja minan la capacidad de respuesta de ellas a una vida libre y ciudadana y cobran en otras su propia vida.

Esta violencia, según el análisis de mujeres de 12 países, está cada vez más relacionada con el militarismo en la región, las secuelas de la guerra y los procesos de paz inconclusos. Con el desarrollo de un sistema feroz, cada vez más enfocado al consumo y la explotación, aumenta el número de asesinadas; aparece como grave problema la trata de mujeres y niñas y persiste la impunidad y la indiferencia social y gubernamental.

De la misma forma, los instrumentos jurídicos, los planes nacionales y regionales están rebasados por una realidad que supera toda imaginación. Las mujeres viven un estado latente y creciente de indefensión y campea la injusticia.

Esta situación se agudiza por un proceso global de militarización que se extiende inopinadamente. Los Estados en conflicto político o de guerras con diferente denominación cobran en las mujeres su estabilidad y su integridad. Las participantes, en una reunión realizada en la Casa de la Mujer de la capital colombiana, urgieron a levantar un valladar para detener esta espiral de oprobio femenino.

Reunidas para examinar el estado actual de las políticas, tanto gubernamentales como no gubernamentales, que enfrenten la violencia contra las mujeres, se celebró un nuevo encuentro de la Red Feminista Latinoamericana y del Caribe por Una Vida sin Violencia para las Mujeres.

En ese contexto, la Red Feminista decidió acudir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, tras constatar la persistencia de la violencia contra las mujeres; acordó realizar informes nacionales, documentados y profundos para dirigirse a las instancias internacionales, al comprobar que en la mayoría de las naciones de la región campea la impunidad y se incumplen las leyes, en muchos casos, recientemente renovadas.

Los informes de las asistentes hicieron evidente que la causa de los conflictos políticos y armados, la ausencia de derecho en algunos países, la inoperancia de la Convención Belém Do Pará y la indiferencia y el consentimiento social son semejantes tanto en Guatemala como en El Salvador o México. La situación es grave en Colombia y los asesinatos de mujeres, en menor escala, no paran en Uruguay, Costa Rica, Chile o Puerto Rico.

Durante la reunión se constató, igualmente, que las secuelas de los conflictos armados, como los casos de Guatemala, El Salvador y más recientemente Honduras, revelan que las mujeres siguen siendo botín de guerra, que la tortura sexual, la explotación y la trata también empiezan a ser elementos de esta condición que, en el fondo, habla de la subordinación femenina y la ausencia de Estados democráticos.

Las estadísticas de asesinatos de mujeres crecen especialmente en Guatemala, El Salvador, México y Colombia, donde las cifras de violencia de pareja o dentro del ámbito familiar son imparables y hasta ahora ninguna norma es suficiente.

La secretaria técnica de la Red, la colombiana Olga Amparo Sánchez, comentó que, por parte de los gobiernos, no existe voluntad política y, por el contrario, crecen los presupuestos armamentistas con duras repercusiones en la vida de las mujeres. En Colombia la guerra de 50 años es un flagelo; pero igualmente el enfrentamiento contra el narcotráfico en México ha dejado inertes a miles de ellas en los últimos cuatro años.

En Colombia, la violencia al interior de la familia arrojó que sólo por lesiones 341.720 mujeres formularon denuncias; que la violencia en la relación de pareja -llamada sexual- y los homicidios siguen creciendo y, aunque no todos ellos pueden clasificarse dentro del feminicidio, son preocupantes.

El informe, leído por Olga Amparo, reconoce que la violencia de pareja disminuyó a partir del proyecto de Seguridad Democrática, impulsado por el presidente Álvaro Uribe, pero esa es la cifra política, de "simulación". Lo cierto es que se han recibido 119.870 casos de violencia sexual, violaciones y abusos, particularmente en los espacios privados, precisó.

Los homicidios de mujeres en Colombia se calculan en 1.300 cada año, desde hace una década; es decir, más de 13.000 mujeres asesinadas en el contexto del conflicto armado, principalmente durante la edad reproductiva, entre 20 y 35 años. Se considera que en el espacio público los homicidios son responsabilidad de la fuerza pública.

Pero en este país, además, hay mujeres desaparecidas y detenidas extrajudicialmente, existe persecución y las más afectadas son las líderes.

Irma Rocío Gurrola, del grupo CEMUJER, advirtió que la situación de violencia contra las salvadoreñas se agrava por la aparición de centros de seguridad privados y la falta de celeridad en la atención y desarrollo de programas preventivos, en un contexto político donde se ha debilitado la democracia.

Datos de CEMUJER referidos por Gurrola y corroborados por el Instituto de Medicina Legal, establecen que ha ido creciendo en el tiempo el asesinato de mujeres: en 2007 murió una cada 72 horas, en 2008 una cada 36, en 2009 una cada 31 y en 2010 una cada 13.

Silvia Meza, de la Red Feminista Contra la Violencia, consideró que donde hay sicarios, aumenta la violencia contra las mujeres por el contenido cultural del sicario misógino, que se ensaña contra ellas. Las armas han pasado de las blancas (punzo-cortantes) a las de fuego.

En Costa Rica, los feminicidios entre 2000 y 2004 llegaron a 196; y cuando se examina lo ocurrido en fechas recientes, no disminuye. Son cerca de 68 por ciento de las muertes violentas de mujeres, la mayoría de ellas vinculadas a la pareja, ex pareja y desconocidos.

Hay pocas acciones del Estado y de la ley de penalización, pues en Costa Rica la ley ha perdido o se le han sustraído dos acápites fundamentales: los que penalizan la violencia emocional y el maltrato. Para la abogada Meza, se trata de un franco retroceso.

Martha Quiñones, de Puerto Rico, informó que en 2010 ya hay 15 asesinadas, pero aclara que el problema permanece oculto, no hay estadísticas, y sólo pueden tomarse de los diarios los casos reportados periodísticamente.

Precisa Quiñones que los jueces y los órganos judiciales siguen juzgando a las mujeres por su apariencia o su situación personal o de pareja, lo que propicia un estado de impunidad, a pesar de las leyes. Recordó que Puerto Rico no ha firmado la Convención Belém Do Pará.

Paula Mosca, representante de la Red Uruguaya sobre Violencia Doméstica y Sexual, informó que la situación de violencia doméstica afecta a una de cada siete mujeres de su país; que en 2001 hubo una violación cada nueve días y ahora se reporta una cada 13 días. Sin embargo, no hay datos ni estadísticas confiables. Sólo en 2010 fueron asesinadas 17 mujeres, en el contexto del feminicidio, lo que es grave, y denunció que existen 5.000 denuncias no investigadas.

Este panorama, sólo de algunos países, revela el tamaño del flagelo. Las cifras en Nicaragua, Bolivia y Paraguay, según los relatos de las participantes, son semejantes. A la Red Feminista le preocupa cómo documentar país por país, con análisis y cifras confiables, la violencia contra las mujeres.

La discusión concluyó en la urgencia de elaborar informes puntuales que conformen un fondo regional de documentos que atienda la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en virtud de las violaciones a la Convención Belém Do Pará y otros ordenamientos internacionales relacionados con la Tortura y la Trata.

La Red Feminista está nutrida por decenas de grupos de mujeres y ha realizado importantes campañas continentales. También se ocupa de los hechos históricos que evidencian hasta qué punto la violencia contra las mujeres ha ido en ascenso, contrariamente a la versión de las Naciones Unidas de que el flagelo, al develarse y estudiarse, es una cuestión histórica sólo relacionada con la condición social de las mujeres.

Durante las discusiones se reconoció que la globalidad militarizada y el crecimiento del autoritarismo institucional deberán ser estudiados y analizados para hacer una denuncia en este sentido.

El caso de México, presentado en la reunión, sin representación de Red, mostró cómo en cuatro años se han ejecutado a cerca de 27.000 personas y se calcula que las víctimas femeninas llegan al dos por ciento; además de que el Observatorio Nacional que analiza el feminicidio habla de más de 2.500 mujeres asesinadas cada año.

El caso de Guatemala, que explicó en la reunión Giovanna Lemus, coordinadora de la Red Centroamericana contra la Violencia, ya ha significado la atención de las relatoras internacionales y es una secuela indirecta de la guerra y los procesos inconclusos de paz, indicó.

por Sara Lovera
Fuente: rebelion.org

martes, 27 de julio de 2010

Cooperativas unidas por los derechos laborales

Cinco cooperativas de la ciudad, junto al área de Desarrollo Social municipal y el IIFAP de la UNC, elaboraron un proyecto de ordenanza que otorga prioridad en la contratación de mano de obra a empresas solidarias por parte de la Municipalidad en caso de que dicha mano de obra no pueda ser cumplida con personal de planta; también establece un vínculo de tercerización de servicios, la exigencia de idoneidad para producir el bien o prestar el servicio; entre otros puntos. Además, la ordenanza incluye la regulación de los precios a pagar por los servicvios, a fin de que se fije un valor justo.
Por Magdalena Rodríguez y Lucia Villarroel
Obtener y conservar una fuente de trabajo digna es el motivo por el cual distintas cooperativas de la ciudad de Córdoba emprendieron una lucha colectiva. Desde febrero de 2010, Aparcar, CVA, El Progreso, Alberdi y La Carpa conformaron Cooperativas Unidas con el objetivo de articular sus reclamos a través de un proyecto de Ordenanza Municipal que ampare sus derechos laborales.
La desigualdad en las condiciones de trabajo y la inestabilidad económica son los principales perjuicios que sufren las cooperativas que brindan servicios a la Municipalidad de Córdoba. Es este escenario el que propició la unión de las problemáticas particulares en busca del fortalecimiento de sus demandas.
En este contexto, las cooperativas de los trabajadores del estacionamiento en la vía pública (CVA, Aparcar y El Progreso) exigen la devolución del permiso para trabajar en zonas geográficas y franjas horarias que actualmente están controladas por parquímetros y tiqueadoras. Otro de los aspectos que los “Naranjitas” denuncian es el vínculo entre el poder político y empresas privadas a las que se les garantizan ganancias. Teniendo presente la importancia del apoyo de la sociedad, estas cooperativas presentaron una Iniciativa Popular con el fin de dar mayor visibilidad a sus problemas cotidianos.
Otra de las organizaciones que integra Cooperativas Unidas es la Cooperativa de Trabajo Alberdi, cuyo servicio es la elaboración de raciones de comida para hogares de personas de la tercera edad. Su principal reclamo es el incremento del precio de la ración, el cual, a diferencia del de otros prestadores, se mantiene fijo desde hace años.
La Cooperativa La Carpa nuclea a los trabajadores que realizan el servicio de limpieza de la Municipalidad. Al igual que las organizaciones arriba mencionadas, esta cooperativa sufre el congelamiento de los pagos, la disminución ilegal de los precios de servicios ya prestados y la rescisión de contratos. De este modo, la precarización laboral y la desigualdad de condiciones frente a empresas privadas son los ejes que articulan el trabajo colectivo de Cooperativas Unidas.
A partir de esta situación, estas cinco cooperativas en conjunto con la Secretaría de Desarrollo Social y Empleo de la Municipalidad de Córdoba y el Instituto de Investigación en Formación y Administración Pública -IIFAP- (U.N.C), han elaborado un Proyecto de Ordenanza Municipal. El mismo establece un régimen de contrataciones con empresas y/o efectores sociales basado en principios de solidaridad e igualdad, desarrollo humano y comunitario, progreso económico con justicia social, productividad de la economía local y generación de empleo.
Durante la realización del proyecto los actores implicados hicieron hincapié en el reconocimiento de las cooperativas de trabajo como estructuras jurídicas idóneas para la ejecución de obras y prestación de servicios.
Algunos de los puntos que la Ordenanza trata son: la prioridad de la contratación de mano de obra de Empresas Solidarias y/o Efectores Sociales por parte de la Municipalidad en caso de que dicha mano de obra no pueda ser cumplida con personal de planta permanente; el establecimiento de un vínculo de tercerización de servicios y/o provisión de bienes entre el Municipio y la Prestadora; la exigencia de capacidad técnica en el oficio, idoneidad y conocimientos para producir el bien o prestar el servicio que se necesite contratar; entre otros.
Debido a que una de las irregularidades que más preocupa a las cooperativas es la inestabilidad de precios con los que trabajan, la Ordenanza incluye la regulación de los mismos. Con el objeto de fijar objetivamente un precio justo para las partes, la determinación del precio de referencia se hará por acuerdo entre ellas, con participación de la Secretaría de Desarrollo Social, y será actualizado en función de los plazos de vigencia contractual previstos.
El trabajo conjunto entre Cooperativas Unidas, Secretaría de Desarrollo Social y Empleo de la Municipalidad de Córdoba y el IIFAP, tuvo como propósito crear un marco legal que proteja a los trabajadores y garantice la continuidad de sus fuentes de trabajo. El Proyecto de Ordenanza Municipal será presentado en el Consejo Deliberante donde se debatirá su implementación. Igualmente, Cooperativas Unidas continúa su lucha por el respeto de los derechos laborales de las organizaciones sociales que prestan servicios a la Municipalidad.
Imagen: www.gestionparticipativa.coop

Mama Africa

Para los que vivieron los fines de los 60, Pata Pata fue casi la música obligada de los asaltos y fiestas. Algo así como el waka waka del Mundial (salvando las enormes distancias).

Esta canción folclórica sudafricana saltó a la fama mundial en 1967, cuando fue cantada por Miriam Makeba, ícono de la cultura sudafricana y reconocida militante por los derechos civiles de los negros. Nacida en Johannesburgo el 4 de marzo de 1932, Makeba comenzó a cantar en los años cincuenta con el grupo Manhattan Brothers, tras lo que fundó su propia banda, The Skylarks, que mezclaba jazz con música tradicional sudafricana.

Sin embargo, esa militancia la llevó al exilio, a punto tal que el gobierno racista sudafricano le negó la entrada al país para asistir al funeral de su madre. Mama Africa, como también se la conocía, aterrizó en Estados Unidos. Pero por la vigilancia que el FBI hacia de ella y su marido, el activista negro Stokely Carmichael (1941-1998), integrante de las Panteras Negras, debió trasladar su residencia a Guinea.

Makeba supo llevar como nadie al escenario las tradiciones y los trajes típicos de su tierra en espectáculos donde su voz cálida y su grande presencia eclipsaban a los instrumentos étnicos que la acompañaban. En 1972, actuó en el Festival de la Canción de Viña del Mar (en Chile), donde el público chileno la abucheó luego de gritar “viva salvador allende”.

Logró su máxima popularidad con el tema Pata Pata (1967), en español “Toca-Toca” que está cantado en xhosa a la que pertenece Makeba, una de las 11 que se hablan en Sudáfrica. La cantante residió en Guinea hasta su regreso a Sudáfrica el 10 de junio de 1990 tras la excarcelación de Nelson Mandela, quien tiempo después le ofreció participar en su gobierno. En el 16 de octubre de 1999, fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Makeba escribió dos libros autobiográficos, Mi historia y Mamá África, éste publicado en 2004 y en cuya presentación relata que a los 33 años, le diagnosticaron un cáncer cervical. El 10 de noviembre de 2008 falleció en la localidad de Castel Volturno, en el sur de Italia, a causa de un paro cardiaco que se produjo tras un concierto contra el racismo y la mafia, en el que participaba.

Es decir que murió en su ley

Por Nicolás Fassi

domingo, 25 de julio de 2010

"Hagamos lo posible"

Desde hace un año, un grupo de medio centenar de jóvenes trabaja con talleres y espacios productivos en nueve barrios del sur del conurbano bonaerense y La Plata.

Se formó hace un año por la iniciativa independiente de un grupo de jóvenes que comenzó a trabajar por la “lucha y organización” de una sociedad incluyente. No se trata de una actividad cerrada, sino de tareas abocadas a tender una mano a chicos y adultos, desde el trabajo y la educación. El movimiento cultural “Hagamos lo Imposible” realiza talleres y genera espacios productivos en barrios del sur del conurbano bonaerense.

“Hagamos lo imposible” comenzó a tomar forma el año pasado, cuando un grupo de jóvenes notó trabas en los barrios a la hora de encarar proyectos sociales. Hoy son 45 los integrantes de este grupo que organiza talleres para los más pequeños y espacios productivos de panadería y costura, para que los adultos aprendan un oficio.

A la hora de definirse, se piensan como “un grupo que apunta a la práctica transformadora y no reproductora de las condiciones y relaciones sociales vigentes”. También como una guía para que los barrios se organicen y aparezcan iniciativas autónomas.

Los miembros de la organización trabajan en 9 barrios ubicados en los partidos de Quilmes, Florencio Varela, La Plata y Longchamps. En relación con la experiencia de la llegada a los barrios, el grupo comentó en diálogo con AUNO-Tercer Sector que llegan al barrio “solo por saber de su existencia” y que lo primero que se hace es “hablar con los vecinos para comentarles sobre la práctica. Así, la labor no se limita a dejar una ayuda a corto plazo, sino que busca dar herramientas para que quienes vivan en los barrios puedan organizarse e independizarse de punteros políticos.

La agrupación trabaja con chicos y grandes para devolverles “desde el bien cultural de la lectura hasta un par de zapatillas y un techo para sus familias”.

Entre algunos de los talleres que realizan se encuentran los de pintura, juego – siempre apelando a la creatividad de los más chicos como estímulo-, murga, circo, macramé, guitarra y ajedrez. Si bien el primer encuentro con los niños siempre es especial porque implica ganar confianza y conocerse mutuamente, el grupo aseguró que “los chicos siempre llegan con buena predisposición”.

Entre las ideas base de trabajo se encuentra aquella que marca la necesidad de tomar conciencia de que “todos tenemos poder sobre el propio accionar y sobre la toma de decisiones”.

Más allá de hacer un buen balance sobre el trabajo que realizan, debido a que notan que la relación con los vecinos es fluida y hay aceptación del trabajo en conjunto, este grupo de jóvenes no deja de pensarse a futuro, y es allí cuando imaginan “continuar con la tarea, porque a medida que se afianza la relación y el trabajo de los barrios, la cuestión se va complejizando”.

Por Laura Cabrera

Fuente: AUNO

domingo, 25 de abril de 2010

¿No sabes qué hacer con tu basura?


En Nadie Sale Vivo de Aquí te damos una solución, para que cuides el medio ambiente y colabores con quienes hacen de su trabajo diario la recolección de residuos secos en la ciudad.


Nuestros colegas de sosperiodista.com publicaron una nota con toda la información relacionada a centros de acopio y procesamiento de vidrios, cartón, papel, botellas de plástico, aluminio, y hasta celulares, baterias y computadoras en desuso.


domingo, 18 de octubre de 2009

Un "solemne cornudo"

Un juez brasileño desestimó una demanda por daños morales y ofensa al honor de un policía que denunció al amante de su mujer, en una sentencia en la que el magistrado califica al marido traicionado como un "solemne cornudo".
La sentencia fue dictada por el juez en lo civil de Rio de Janeiro, Paulo Mello Feijó, quien pidió al policía federal denunciante perdonar al amante de su mujer, dado que ella también había sido perdonada.
El caso comenzó cuando el policía federal descubrió que su esposa lo traicionaba y decidió conocer al amante de ella, a quien habría amenazado.
Entonces, el amante acudió a la División Asuntos Internos de la Policía Federal para denunciar al marido, pero el caso rápidamente fue conocido en el ambiente policial, lo que le trajo problemas "de honor" al traicionado.
El juez se explaya sobre las necesidades sexuales del hombre y de la mujer en la mediana edad, en un fallo que la prensa brasileña publicó con pompa.
Dice el fallo: "Algunos hombres en la mediana edad, ya no muy viriles, con el cuerpo sin responder al comando cerebral y hormonal, frente a una mujer encendida las 24 horas, descargan sobre ella sus frustraciones, hablándole de su celulitis, llamándolas de gordas -pecado mortal- (sic) y echándoles la culpa por su pobre desempeño sexual".
El juez Feijó en su fallo para archivar el caso apuntó que "las mujeres, en la época de la pre menopausia, desean sexo con mayor frecuencia y calidad y más cariño, que no dure apenas algunos minutos". "Ante esto tienen dos caminos: o se deprimen o buscan placer en otros brazos y otros besos y traicionan por motivos del corazón", agrega el fallo.
La sentencia del juez carioca indica que las mujer considera que el marido ya no la desea. Y sigue: "Entonces la mujer piensa: 'el amante me mira con deseo y yo que soy un buen violín tengo un músico que me hará mostrar toda la música que tengo para ofrecer'". Finalmente, citando a Madame Bovary, Gustave Flaubert, y a Don Casmurro, de Machado de Assis, el juez resuelve: "Un día el marido descubre que otro tuvo a su mujer y quiere matarlo...¡por haberle sacado la dignidad y haberlo transformado en un solemne cornundo!".

jueves, 1 de octubre de 2009

Cartas de fuego

El debate de la Ley de Servicios Audiovisuales plantea opiniones de todo tipo: a favor y en contra. La periodista de Prensared, Katy García envió una carta a la diputada Norma Morandini en respuesta al desafío que la diputada desliza en su respuesta a un primer planteo de repudio a su posición, en el debate de la Ley de Medios realizado en la Cámara de Diputados de la Nación.

A continuación se transcribe la primera carta titulada “Repudio su voto”, luego la contestación de Norma Morandini y finalmente, la dura réplica de Katy García a los dichos de la legisladora por el Frente Nuevo.

Diputada Morandini:

En verdad no me sorprende. Ya la había escuchado bajando discursos "ciudadanos" en esos encuentros organizados por las ONGs de las empresas con "responsabilidad social" como Arcor.

Siento vergüenza: Su discurso acomodaticio es tal vez más repudiable que el de Arturo Miguel Heredia que, al fin y al cabo, no hizo más que reconocer que es un lacayo de Cadena 3.

Cualquier ley es mejor que la de la dictadura. La misma que asesinó a sus hermanos.

La respuesta de Morandini

Katy:

Como ciudadana tienes todo el derecho a opinar como quieras. Como periodista, una buena periodista, antes que anteponer su prejuicio, como juicio anticipado, debiera indagar las razones de mi votación.

Seguramente ignoras, por ejemplo, que este gobierno termina de aprobar un decreto para que el dinero sucio blanqueado pueda utilizarse para comprar medios de comunicación, algo que la ley no incluía. Podrá darse el contrasentido de que los periodistas terminen trabajando para el narcotráfico y no lo sepan.

Tal vez ignoras, también, que presenté un proyecto de cláusula de conciencia para proteger precisamente a los periodistas de las empresas. Pero tu rechazo es puramente dogmático, ya que me juzgas a priori por hacer docencia sobre la ciudadanía. Creo en la democracia y a las empresas debemos pedirles responsabilidad, no cerrarlas. A ti te indigna y a mí me entristece que en nombre de la democracia seamos tan poco democráticos.

En ese caso, te pregunto con honestidad, qué quieres hacer con los que pensamos diferente a ti. Te imagino joven y me pregunto cómo ejercerás el periodismo, una profesión que exige investigación, respeto por la información y, sobre todo, independencia de todos los poderes, el económico y el político

No voy a ser yo la que te advierta sobre mi trayectoria. Vivo con enorme serenidad, porque yo no tengo que sobreactuar los derechos humanos y a la democracia y a mis hermanos no los mató sólo la dictadura sino la intolerancia de sus propios compañeros.

La gran deuda histórica de nuestro país: revisar la historia que antecedió a la dictadura. Vivo la muerte de mis hermanos como una inmolación para que finalmente vivamos en democracia, con respeto y no aniquilándonos entre hermanos, como en parte insinúa tu carta. Si tienes tanto desprecio, qué debemos esperar de esa intransigencia.

¿Serás capaz de responder a esto? Podríamos haber debatido, pero tu juicio anticipado lo impidió.


Carta respuesta de Katy García

Diputada Morandini: Gracias por asumir su responsabilidad como legisladora y responder. El martes, abro el diario local más importante y leo su nota de opinión. Me dije: seguramente está aprovechando la brecha que el Grupo Clarín –al que pertenece la Voz del Interior-, le ofrece como ciudadana y legisladora para explicar porqué está en contra –al igual que ellos- de la ley de Servicios Audiovisuales.

Después pude conocer que estuvo en un Foro en la Universidad Católica junto a directivos de la empresa.

Creo que estamos en veredas opuestas. Comparto el diagnóstico que Ignacio Ramonet realiza sobre el papel de los medios de comunicación cuando expresa que son el aparato ideológico de la globalización. No entraré en detalles porque es una teoría no conspirativa ni dogmática y muy extendida.

Años atrás, Atilio Borón advertía sobre la “privatización del sentido común” de la mano de Carlos Menem y de los medios de comunicación en el marco del neoliberalismo de los noventa. Y eso se ve claramente en la formación de opinión de la ciudadanía respecto a temas centrales como la propiedad de la tierra, de las frecuencias eléctricas, la exigencia y ejercicio de derechos fundamentales (Ej. Art. 14 bis) etc. etc.

Por más que compartamos la misma nacionalidad, no siento que los poderosos y la oligarquía sean mis hermanos. Por el contrario: son enemigos del pueblo.

No comparto la Teoría de los dos demonios. Leí de pé a pá la Ley de Servicios Audiovisuales y me parece un enorme paso adelante. Por supuesto que a la hora de reglamentar habrá que estar atento y vigilante.

El tiempo y las acciones organizadas por cientos de colectivos que pugnan por ser escuchados dirán lo suyo. Recuerdo tristes ejemplos como la Ley de Reforma laboral que pasó con la famosa Banelco. Esta vez no fue así y eso suma. Solamente leyendo las tapas de los diarios, los programas televisivos y las propagandas mentirosas que se propalan a diario por las radios alcanzan para dimensionar el poder de los medios hegemónicos.

No es retórica. Estoy convencida de que en otro contexto éstos y otros sectores (vaya casualidad: la Iglesia también está en contra), ya estarían golpeando las puertas de los cuarteles.

Si queremos rigurosidad, están los resultados de observatorios de medios realizados por investigadores y facultades de comunicación no sospechadas de kirchnerismo anticlarinista. A propósito: no soy K.

Estoy en contra de la sojización y su política sobre los bienes comunes. Finalmente: no soy tan joven. No soy famosa. Trabajo en medios alternativos. No creo en la objetividad. Aún cuando transitemos por los andariveles de una democracia de baja intensidad, creo que esta oportunidad hay que aprovecharla.

Porque si seguimos esperando que coincidan el momento político justo para todos -opositores y oficialistas- no avanzaremos jamás. Entonces, celebro que esta Ley sea aprobada. Creo que es crucial para las futuras generaciones hoy lobotomizadas por el discurso único, consumista y descomprometido que bajan los medios.

Transformar la realidad –lo dice la historia- significa lucha, enfrentamiento. Porque hay hermanos a los que no les importa que otros hermanos se mueran de hambre o por causas evitables. Que no tengan trabajo ni perspectivas futuras. Incluso, estarían dispuestos a eliminarlos como solución para terminar con la pobreza.

Escribir a los legisladores fue un impulso. No podía creer los argumentos que escuchaba. Usted lo dice: tengo el derecho ciudadano de opinar y lo hice. Simplemente eso.Cartas de fuego